
Decidí escribir sobre el asunto para ver si así me baja
un poco la vergüenza que siento con cada cosa que leo de este nuevo
episodio de sucesos bochornosos en ese organismo tan especial llamado
Federación Puertorriqueña de Fútbol.
Antes de que
vengan a acusarme de que estoy con alguno de los bandos, lamento
decirles que no. Tampoco escribo aquí con la información de "fuentes" o
con teorías de conspiración. Si todavía no lo entiendes, vuelvo y repito: ninguno es santo de mi devoción.[...]